
35 Jesús recorrió todas las ciudades y aldeas de esa región, enseñando en las sinagogas y anunciando la Buena Noticia acerca del reino; y sanaba toda clase de enfermedades y dolencias. 36 Cuando vio a las multitudes, les tuvo compasión, porque estaban confundidas y desamparadas, como ovejas sin pastor. 37 A sus discípulos les dijo: «La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. 38 Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos».
Mateo 9:35-38 NTV
No todos son discípulos de Jesús, por definición un discípulo es un aprendiz o seguidor. Una persona que no muestra el interés suficiente, admiración por Cristo, que no lo reconoce como su Señor, no es un discípulo.El
«Un verdadero discípulo busca ser como su Maestro»
El contexto:
En este relato nos cuenta un día normal de la vida de Jesús, predicaba, enseñaba, sanaba enfermedades y atendía a las personas, recorría las aldeas y pueblos, y no esperaba sentando a que la gente viniera a él.
En ese momento, cuando vio las multitudes, tuvo compasión de ellas y se conmovieron las entrañas en lo más profundo de su ser.
Jesús vio a las personas desamparadas y dispersas como ovejas, que no tienen pastor, en ese momento es que abre su corazón y les dice a sus discípulos:
«La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. 38 Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos».
¿Qué les dijo Jesús solamente a sus discípulos?
La Cosecha es abundante:
Un discípulo posee una visión espiritual, la cosecha se refiere a las personas que están perdidas y desamparadas. Una visión que más allá de ver la necesidad física, puede ver las necesidades espirituales.
Si usted no siente compasión por la gente que esta perdida, tiene que revaluar si realmente es un discípulo de Cristo. La compasión nos permite ver la necesidad de las personas y su corazón abierto y ellos accedan a recibir la ayuda.
Los colaboradores dispuestos a recoger la cosecha son insuficientes:
La mayoría de personas que van a la iglesia solo se interesan por si mismos, son pocos los que se esfuerzan por llevar el mensaje a los necesitados y se ponen en la tarea de la cosecha. Desde el punto de vista bíblico el problema no se encuentra en la cosecha, o en las personas que se han perdido, sino en los obreros que son pocos. ¿Esta usted trabajando por el reino de Dios, buscando a los perdidos y dando las buenas nuevas?
Jesús les pidió a sus discípulos que «rogaran por que envié obreros»:
Solo los que son discípulos se les puede pedir que oren por esta necesidad, porque ellos conocen la verdadera necesidad, son conscientes de que necesitan más obreros. Cuando oramos y pedimos a Dios por nuevos obreros desarrollamos compasión por los perdidos.
El SEÑOR nos ha confiado una gran tarea, pongamos manos a la obra y recojamos esa gran cosecha.

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